Cómo encuadrar 300 fotos de orla iguales sin ir una por una
Tienes las fotos hechas, el fondo quitado y la plantilla elegida. Las colocas en la orla y algo no cuadra: una cara sale más grande, otra más abajo, otra con medio pecho de más. Cada foto está bien por separado; juntas parecen de días distintos.
Esta guía va de eso: por qué pasa, por qué recortar a mano no lo arregla, y cuál es la regla que sí lo arregla.
Por qué no salen iguales aunque no muevas la cámara
Se suele pensar que si el trípode, el fondo y la luz no se han movido, las fotos tienen que salir iguales. No salen. Y no es culpa tuya:
- No miden lo mismo. En una clase de 25 hay 30 o 40 centímetros de diferencia entre el más alto y el más bajo. La cara de uno cae arriba del cuadro y la del otro, abajo.
- No se colocan igual. Uno se sienta recto, otro se echa atrás, otro adelanta el hombro. Son cinco centímetros que en un retrato de medio cuerpo se ven.
- Van por turnos. Entre el primero y el último han pasado dos horas. Aunque marques el suelo con cinta, la posición se va moviendo sola.
La foto es correcta. Lo que no coincide es dónde cae la cara dentro del cuadro. Y eso, en una orla, se ve a la primera: las filas son una rejilla y la rejilla delata cualquier diferencia.
Recortar a mano tampoco lo arregla
El camino de siempre es abrir cada foto y recortarla. Echa la cuenta antes de empezar:
| Alumnos | A 30 s por foto | A 60 s por foto |
|---|---|---|
| Una clase (25) | 13 minutos | 25 minutos |
| Un curso (100) | 50 minutos | 1 h 40 min |
| Una promoción (300) | 2 h 30 min | 5 horas |
Esos 30 segundos son abrir, arrastrar el marco, mirar si queda bien, guardar y cerrar. Y hay algo peor que el tiempo: el ojo no repite el mismo corte 300 veces. En la foto 40 vas ajustado; en la 200 estás cansado y cortas un poco más arriba. Has invertido cinco horas y las fotos siguen sin ser iguales, solo que ahora lo son de otra manera.
La regla que lo cambia todo
No muevas el hueco. Mueve lo que se ve dentro.
Cuando recortas una foto de la manera normal, la imagen cambia de forma y de tamaño. Al volver a colocarla en la orla ya no ocupa lo mismo que sus compañeras, así que hay que recolocarla… y la fila se descuadra. Ese es el motivo real de que recortar dé tanto trabajo: cada recorte obliga a un remontaje.
La alternativa es tratar el hueco de la orla como lo que es: un marco fijo. El recuadro se queda donde está, con el mismo tamaño y la misma forma que los de al lado, y lo único que cambia es qué trozo de la foto asoma por él. Igual que una foto dentro de un marco de mesa: mueves la foto detrás del cristal, pero el marco no se toca.
Con esa regla, igualar el encuadre deja de ser un montaje y pasa a ser un ajuste. Y como el hueco no se mueve, se puede hacer a todas las fotos a la vez sin miedo a romper nada.
Cómo se hace en OrlaPix
1. Recorte rápido: 5 %, 10 % o 15 %
Seleccionas las fotos y eliges cuánto quitar por abajo. El programa recorta ese porcentaje de la parte inferior y lo justo por los lados para que el trozo conserve la forma del hueco, de modo que la foto no se deforma ni cambia de sitio: se ve más cerca y con menos pecho.
| Recorte | Qué hace | Cuándo usarlo |
|---|---|---|
| 5 % | Ajuste fino, apenas se nota | Las fotos ya estaban bastante igualadas y solo sobra un poco de aire abajo |
| 10 % | El término medio | Retratos de medio cuerpo normales. Suele ser el que deja la clase igualada |
| 15 % | Acerca bastante la cara | Orlas con muchos alumnos, donde cada foto se ve pequeña y hay que ganar cara |
2. Recorte a medida, con vista previa
Si el 15 % se queda corto o el 10 % se pasa, hay un deslizador para elegir el porcentaje exacto (hasta un 60 %). Lo importante no es el número: es que ves el resultado en la orla mientras mueves el deslizador, sobre las fotos que has seleccionado. Paras donde te gusta y aplicas.
Esto cambia la forma de trabajar. Ya no decides a ciegas y luego compruebas: decides mirando.
3. La foto rara, a mano
Siempre hay una. El alumno que salió más agachado, el que se rió y echó la cabeza atrás. Para esas, dentro del mismo recorte puedes arrastrar la foto dentro de su hueco hasta dejar la cara donde toca. El hueco sigue sin moverse, así que la fila no se entera.
4. Si no te convence, se quita
El recorte guarda cómo estaba la foto antes de aplicarlo, así que se puede deshacer y volver al original. Puedes probar el 15 %, ver que es demasiado, quitarlo y dejarlo en 10 sin haber perdido nada por el camino.
Dos cosas que el recorte automático no toca, a propósito: los logos (no son retratos) y las fotos que hayas bloqueado, que se quedan con el encuadre que tú les diste.
Cómo disparar para que luego esto funcione
El recorte quita por abajo. Eso significa que en el estudio te interesa justo lo contrario de lo que pide el cuerpo:
- Deja aire de sobra por abajo. Encuadra un poco más suelto de lo que quieres en la orla. Lo que sobra se quita después; lo que falta no se inventa.
- No ajustes la cámara para cada alumno. Es tentador subir o bajar el trípode con el niño bajito. No lo hagas: es justo lo que rompe la coherencia del conjunto. Encuadra una vez pensando en el más alto y no lo toques.
- Marca el suelo y revísalo cada media hora. Una cruz de cinta en el suelo y otra en el fondo. Se mueven solas, y cuanto menos se muevan, menos recorte hará falta.
- Dispara siempre igual de lejos. Cambiar el zoom entre alumnos cambia también la perspectiva de la cara, y eso ya no lo arregla ningún recorte.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los retratos de una orla no salen con el mismo encuadre?
Porque los alumnos no miden lo mismo ni se colocan igual. Aunque la cámara, el fondo y la luz no se muevan, en una clase hay diferencias de 30 o 40 centímetros de altura y cada uno se coloca a su manera. La foto es correcta; lo que no coincide es dónde cae la cara dentro del cuadro.
¿Cuánto se tarda en recortar 300 fotos a mano?
Entre 3 y 5 horas, contando de 30 a 60 segundos por foto para abrirla, recortarla, guardarla y cerrarla. Y al terminar siguen sin ser iguales, porque el ojo no repite el mismo corte 300 veces seguidas.
¿Por qué al recortar una foto se me descuadra la fila?
Porque el recorte cambia la forma de la imagen y al recolocarla ocupa un hueco distinto al de sus compañeras. La solución es no tocar el hueco: dejar el recuadro donde está y cambiar solo el trozo de foto que asoma dentro.
¿Qué porcentaje conviene?
Con retratos de medio cuerpo, un 10 % por abajo suele bastar. El 5 % es un ajuste fino y el 15 % acerca bastante la cara, que va bien cuando las fotos se ven pequeñas. Lo práctico es probar sobre las fotos seleccionadas y mirar el resultado antes de aplicar.
En resumen
El problema no es recortar: es recortar sin descuadrar la orla. En cuanto el hueco deja de moverse, igualar 300 retratos pasa de ser una tarde entera a ser un deslizador y dos minutos. Y lo que ganas no es solo tiempo: es que la orla se vea hecha, que es lo que mira el colegio cuando la recibe.
Si quitar los fondos también te lleva medio fin de semana, lo contamos aquí: cómo quitar el fondo a 300 fotos de clase.